Si quieres mentes creativas dales tiempo suficiente para jugar

La sobreprotección de los hijos los convierte en niños burbuja

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Sin duda la responsabilidad de cualquier padre es proteger a sus hijos, cuidarles, atender todas sus necesidades y darles cariño de forma incondicional, pero estos aspectos incluyen implícitamente el derecho a la educación en el más amplio sentido de la palabra, que supone prepararles para vivir en una sociedad en la que no siempre estarán a su lado para ayudarles y protegerles

Sin darnos cuenta y con la mejor de las intenciones hemos encerrado a los niños en una burbuja impidiendo que ellos aprendan de sus errores, a calcular riesgos, a conocerse, a respetar límites y a valerse por sí mismos.

Y es que, no hay que olvidar que si los padres actúan en lugar del niño y están pendientes de sus menores deseos, estarán potenciando sin querer que sean miedosos, inseguros, sin autoestima y sin capacidad para tomar decisiones.
En ocasiones se mima a los hijos, evitándoles cualquier problema por pequeño que sea, pensando que ya tendrán tiempo para sufrir cuando sean mayores, así se intenta eliminar el dolor innecesario. Con esta actitud se está impidiendo que el niño desarrolle sus propios mecanismos de defensa. Olvidamos que esos “pequeños sufrimientos” son en realidad muy necesarios.

La infancia es un tiempo de aprendizaje y si un niño no aprende en los primeros años a hacer frente a los pequeños contratiempos de su día a día, cuando crezca no sabrá cómo afrontar los problemas de la vida adulta, no tendrá recursos para hacerle frente, ni tampoco a sus padres al lado para que se lo solucione, debe aprender, ya que de adulto no podrá enfrentarse a cosas sencillas porque siempre tuvo alguien al lado que no quería que sufriera más de lo necesario.

Constancia y paciencia son los instrumentos que posibilitan que los pequeños crezcan en seguridad y autonomía.

¡Rompe la burbuja! 

– Déjale tomar decisiones, aunque se equivoque.

 – Que sean responsables de sus errores

– Poner normas y hacer que las cumplan

– Que negocien. Deja, cuando sea posible, que sean ellos los que solucionen sus conflictos, que aprenden a “negociar” y a llegar a acuerdos con sus amigos.

– Evita intervenir en las “peleas” de niños si no son importantes.
– Que sea autosuficiente en la medida que su edad lo permita. Que se vista solo y recoja sus juguetes aunque sea pequeño y lo haga “mal”